jueves, 16 de septiembre de 2010

Desayuno un Sábado por la Mañana




Sábado, cuatro treinta de la mañana. Suena el despertador. Se escucha la melodía Unravel de Oceansize en las bocinas de dicho aparato. El tipo en la cama se despierta. Observa el reloj, y decide no apagarlo y que suene nueve minutos después. Cierra los ojos una vez más y trata de dormir.

Vuelve a sonar el despertador. Se da cuenta de que los nueve minutos se los pasó pensando y no descansó. Apaga el despertador. Mira el display que marca las cuatro treinta y nueve. Se acomoda en la cama de tal manera que queda sentado en ella. Las manos las recarga en el colchón y agacha su cabeza, mira directamente al suelo, cómo si ahí estuvieran las respuestas a sus preguntas. No entiende porque despertó melancólico.

Por fin decide ponerse de pie. Busca sus tenis y se los pone. No hay necesidad de vestirse, ha decidido salir a la escuela con la misma ropa con la que durmió. Va hacia el baño. Orina. Se lava las manos y después la cara, piensa que eso será suficiente para borrar las marcas que cubren su rostro y evidencian que durmió de manera incomoda. Observa su rostro y se seca la cara. Sale.

Camina por el pasillo hacia la cocina. Entra y se dirige a la alacena. Abre la puerta superior. Toma dos frascos, uno del café y otro del azúcar, también toma un cono y una taza. Coloca todo sobre la base de la cocina integral. Abre la cafetera y coloca el cono. Abre el frasco con el café. Toma una cuchara del cajón que tiene en frente. Coloca tres cucharadas copeteadas en la cafetera. Cierra la parte del cono y abre la parte donde se coloca el agua. Se acerca hacia su garrafón y deja caer sobre la cafetera el agua, hasta llegar al numero ocho. Prende la cafetera y deja que haga su trabajo.

Abre el refrigerador y toma una baguette congelada. La mete al horno de microondas y lo programa. Dos minutos son suficientes. Mientras esta su desayuno, observa la obscura noche. Parece que es una madrugada tranquila. No se escucha gente en la calle, tampoco automóviles. Se siente solo en el quinto piso del edificio dónde se encuentra. Observa luces a lo lejos. No siente a nadie que se le pueda llamar amigo.

Se acerca al ordenador y lo prende. El horno de microondas suena. Va por la baguette. Después la lleva a la mesa, junto con una servilleta. Espera a que el café este listo. Otra vez vuelve a mirar aquella madrugada por la ventana. Se sigue preguntando porque se siente triste. No cree merecer tal desgracia.

La cafetera deja de hacer ruido, el café esta listo. Toma el recipiente del café y vacía lo suficiente para llenar la taza. Le pone una cucharada de azúcar. Y se va a sentar a la mesa, dónde el ordenador y la baguette lo esperan. Pone la sinfonía número cuatro de Arvo Pärt para acompañarlo. Revisa su correo por inercia, aunque sabe que no tendrá nada nuevo, hace cuatro horas cuando fue a dormirse lo revisó, y en realidad nunca recibe muchos correos. Para ser honestos, casi no platica con nadie, ni siquiera en Internet.

Por largos lapsos, se la pasa mirando la taza de café. Aun cuando no este mirando nada, y simplemente se pierda en la oscuridad del contenido de la taza. Come lentamente, y cuando termina, aún siente hambre. va por unas galletas para acompañar lo que sobra de la taza de café. Sigue comiendo.

Termina la Sinfonía número cuatro de Arvo Pärt. Han pasado treinta minutos aproximadamente. Su cabeza sigue dando vueltas. Piensa en si es verdad que siempre se engaña a él mismo. Ya no se siente a gusto en los lugares públicos y cada vez siente mas miedo al estar cerca de gente. Interactuar con la gente casi lo ha olvidado por completo.

En su chico noble, de buen corazón. Tal vez por eso sea demasiado incomprendido en el mundo de hoy, tan ajetreado y viciado por medios de comunicación. Respira lentamente, mientras sigue comiendo las galletas. El quinto piso no es tan alto, piensa.

El tiempo seguía pasando, y el momento de partir era inminente. Tomó el plato sucio y lo llevó al fregadero. Lavó todo lo que ensucio. Guardó todo lo que tomó, y lo colocó de igual forma.

El sol salía lentamente, a lo lejos se podía vislumbrar pequeños rayos de luz. Sentía como lentamente se iba muriendo dentro de si. Nunca le ha gustado la luz. Era un miedo terrible el ver luz a lo lejos, cortando a toda velocidad la obscuridad del universo.

Fue al baño y se lavó los dientes. Se miró otra vez al espejo, y cada vez que se observaba sentía más lejanos los momentos en los que alguna vez fue feliz, si es que lo fue, o tal vez sean una simple ilusión de haber sentido alguna vez felicidad. No puede estar seguro de lo que vivió. Se siente cansado y su mente es borrosa. Se siente viejo y sin ganas de seguir. Es sólo una pequeña parte de su cara la que puede ver. No pertenece ahí.

Va hacia su mochila y ordena sus cosas. Apaga el ordenador y lo mete a la mochila también. Va hacia la cocina y toma un termo. Vacía lo que queda de café en el. Agarra una barra para calmar el hambre en el transcurso del día. Cierra las ventanas y la puerta de los cuartos. Mira a su alrededor y trata de recordar si lleva todo lo necesario.

Abre la puerta para salir. Prende el ipod, sirve para dos cosas: una es para programar la música que escuchara en su trayecto, Harsh Final de Danny Saul. Dos, prefiere aún la pequeña luz emitida por el dispositivo que la lampara de cien watts en el pasillo. Baja.

Sale del edificio y se dirige hacia la estación del metro. Siente como si hubiera salido por primera vez al mundo exterior. Siente hasta su mas minima célula, mientras camina aquel largo camino. Todo lo que siente se va mezclando hasta que su mente se siente confundida. Camina a un paso, lo suficientemente rápido, para que la luz no lo alcance. Todavía quiere seguir mirando a la obscuridad por un rato.

Mientras camina, piensa porque sufre tanto. Trata de aterrizar los pensamientos y llegar a conclusiones claras. Trata de encontrar la respuesta de que fue lo que lo moldeo hasta llegar a ese punto de infelicidad. No sabe dónde perdió el camino o si alguna vez estuvo en el. Todo le parece trastornado y extraño.

En una esquina se detiene. Trata de concentrarse en su respiración. Cree entender que nunca podrá ser feliz otra vez. Enumera algunos puntos:

1. Desde que nació no encajo en el mundo.

2. La segunda señal debió de haber sido cuando, aun sabiendo que la vida seguía, sólo se remitía a los círculos de dolor.

3. La tercer señal debió ser cuando sintió que el mundo empezó a observar.

4. La cuarta señal es cuando dejó de sentir el cariño de su familia.

5. La quinta, debió haber sido cuando el sentido de pertenencia en este mundo había desaparecido.

6. La sexta señal fue cuando la estrella de la cual se sostenía, había dejado de emitir luz alguna.

7. La séptima fue cuando el respirar se la hacia mas tenso.

8. La octava fue cuando su único amigo le dijo que estaría mejor muerto.

9. La novena fue cuando el amor que le profesaba a una mujer no fue suficiente.

Terminó de pensar estos nueve puntos y siguió caminando. No miraba atrás. La luz lo alcanzaba. Mientras seguía caminando, sentía que se encontraba aún más consigo mismo. No había porque temerle a la obscuridad. Veía cambiar la forma de sus sombras, mientras alcanzaba su destino, mientras pequeños puntos blancos aparecían en aquella obscuridad.

Llego a la estación del metro, y en la luz se perdió.



miércoles, 15 de septiembre de 2010

Everything Everything - Man Alive

Everything Everything es una banda inglesa, específicamente de Manchester. Empezaron a sonar con algunos sencillos desde hace tres años. Sin embargo, es hasta hoy, cuando han logrado terminar algo demasiado bizarro para ser un disco.

A lo largo de todo el disco se podrán encontrar varios tipos de texturas, desde el pop sesentero, electrónica convencional, rock de los setentas y ochentas, progresivo (podría jurar que Yes pudo haber grabado Come Alive Diana), jazz, etcétera. Son musicos demasiado preparados. No son del tipo que se la pasan tocando miles de notas por segundo, pero hay algunas partes donde si demuestran que saben tocar, y bien. Esto debido a que no se consideran como una banda Indie, si no algo que va mas allá.

Ellos dicen de si mismos: Imagine a band who fuse three part harmonies with scalding post-punk guitars; floor-filling bass lines with syncopated rhythms and lyrics about everything from high-school massacres to R&B lotharios musing on their lot in a post-apocalyptic wilderness.

Si se quieren pasar un buen rato, escuchando música interesante, y con cambios de ritmos de canción en canción algo extraños, y a parte divertirse con algunas letras, como la de Photoshop Handsome, este es el disco que perfecto.

El vocalista es bien cagado, aquí abajo verán el video de MY KZ, UR BF, sabrán que no miento.

Inclusive podría asegurar que estarán nominados para el Mercury, es una propuesta demasiado refrescante en estos tiempos demasiado caóticos.

Everything Everything - Man Alive Mediafire, Link en Comentarios





jueves, 9 de septiembre de 2010

La profecía 666 es iluminada por un haz divo.

Estoy en la cafetería de la Facultad de Arquitectura. A lo lejos se ven un par de siluetas de personas sentadas; en realidad, no están tan lejos, son algunas mesas más allá de la mía, las suficientes para observarlos sin que se percaten de mi mirada escrutadora. Los puedo ver a la distancia sin problemas: Dos chicos sentados al fondo, han decidido pararse e ir a pedir su orden de comida. Él con el cabello amarrado y de lentes; ella, con una chamarra de mezclilla y la cabeza cubierta con un gorro rastafari.

No puedo evitar intuir sobre lo que platican, aunque todas mis ideas son tan vagas que prefiero omitirlas. Quizás sólo se trate de cualquier plática de estudiantes ingenieriles, que se han citado en la cafetería de otra Facultad que no es la suya. Ahora observan el menú pintado en la superficie de un acrílico con luz de trasfondo. El lugar está casi lleno, sólo se escucha el murmullo colectivo, y de vez en cuando alguna risotada de cualquier chica extravagante. De momento, creo que desde este punto en particular puedo ver a Oscar (es el nombre de nuestro observado número 1) un tanto nervioso; nunca ha sido un experto en entablar una conversación con cualesquiera, y menos si se trata de una chica. Ella, Olga (es el nombre de nuestra observada número 2), se ve un poco desconcertada por el encuentro.

Se han conocido a través del mensajero de internet, y ahora están recargados sobre la barra esperando quién atienda su pedido. ¡Listo!, han ordenado la comida, y en este momento esperan que les den su ticket para recibir sus alimentos. Mientras, cruzan algunas palabras para liberar la tensión: risas tímidas, comportamiento rígido en ambas partes. En tanto, nada extraordinario sucede en mis rededores. Ellos se ven impacientes por tener la charola en sus manos ya y regresar a su mesa a tratar de que la plática fluya lo más que se pueda, una vez la panza llena.

Mientras eso ocurre, puedo describir el lugar que nos contiene, y la atmósfera que nos arropa: hay mesas delgadas y pequeñas de color negro, distribuidas en hileras cercanas entre sí; las sillas son de esqueleto metálico y con respaldos de madera; el espacio en sí es un patio central bajo una enorme malla de acero con tragaluces de cristal blancos.

... Por fin, los comensales se han dispuesto a dar rienda suelta a su apetito, al tiempo que avanzan en el tejido de su relación, que en lo que va de tiempo, desde que llegaron, ha tenido ligeros aprietos.

Estoy echando un vistazo a la música del ipod, cuando Oscar se ha levantado de la mesa, pero no logro localizarlo, sólo veo a Olga inquieta volteando a todos lados, como si buscara a alguien, tal vez reconociendo el lugar que no ha tenido oportunidad de ver a más detalle. Espera a Oscar, descansando su quijada en las palmas de sus manos y sus codos sobre la mesa.

¡Oh, diablos!, mientras describía esto he perdido el hilo de la historia. Creo que Olga ha ido al sanitario, no logro verla en la mesa... No, un momento, me equivoqué, solamente ha ido por su plato de lo que parece ser su comida. No sé de qué comida se trate, me encuentro a una distancia donde no puedo distinguir de qué platillo se trata; ni siquiera sé qué tipo de bebidas han ordenado. Estoy experimentando impotencia por ser un narrador que se encuentra limitado para describir la escena que le interesa.

... Espero unos instantes, el reloj digital del ipod marca las 18:54 horas. Describiré un poco más a Olga, en lo que espero algún indicio que rompa el cristal que los mantiene cuasi estáticos: Lleva el pelo teñido de rojo, que se asoma en bucles debajo de su gorro rastafari; lleva al cuello una mascada de color rojo o naranja; viste, también, una chamarra de mezclilla azul, y unos jeans del mismo color pero de un tono más oscuro. No puedo ver si trae blusa o camisa debajo de la chamarra. Su tez es blanca, no es muy alta, su semblante es redondo, los ojos, al parecer: cafés, poco profundos; tiene una sonrisa discreta y sus gestos son sutiles y graciosos.

De Oscar no diré nada, me parece que cumple con la descripción de un "caballero gris"; eso es todo. No obstante, daré algunos detalles de su vestimenta: lleva un pantalón de mezclilla oscura, con un suéter café claro (que le llaman beige), tenis negros, y sus característicos lentes.

No tengo idea de qué hablan. Parece que Dédalo lleva la batuta en la plática, esa es mi impresión, pues ella sólo mueve la cabeza negando o asintiendo las aseveraciones del otro. Él con su pose impertérrita, tal vez por ser presa de nerviosismo o dueño de su tranquilidad. Juzgo, a fuer de observador que ha pasado el tiempo suficiente para que ambos ya hayan pisado el terreno de una charla amena. En realidad, lo que hace Oscar no logro verlo, pues una pareja de novios que se encuentra al lado de la mesa de mis observados obstruye mi visión hacia él.

Daré, ahora, una breve pausa, hasta que un cambio inusitado me dé nuevos bríos para continuar la descripción.

... Estoy de vuelta, no puedo concentrarme, sólo he leído un par de párrafos del segundo capítulo de Norwegian Wood, de Murakami, pero no puedo prestarle la atención suficiente. Mis ojos y mi concentración se dirigen nuevamente a la pareja sentada en la mesa periférica de esta cafetería-patio. Los murmullos, las risas y el eco, el zumbido de los condensadores de los refrigeradores de la barra; todo se entremezcla sin dar paso siquiera a un breve silencio. Sólo veo que Olga engulle un bocado tras otro, mientras Dédalo queda oculto detrás de aquella pareja inoportuna que al parecer, sí, así es, se dispone a retirarse. También las mesas se han desocupado a mi alrededor; de momento pienso que mi esencia rara los ha alejado; mejor para mí.

Lo confieso, yo también tengo cierta tensión.

... 18:55 horas. Han pasado veintiún minutos, las cosas siguen igual, los mismos ademanes, risas discretas, un bocado tras otro, movimientos con la cabeza; y Oscar, con su característica pose, mirando a su acompañada de hito en hito. Creo que puedo hacer ahora un juicio de valor, y que esta escena se trata de una Rendez-vous.

Me he quitado los audífonos porque me lastiman y no disfruto la música; por eso, y por los murmullos de este lugar.

En un correo electrónico, Olga confirmó su consentimiento para verse con Oscar-Enkor, y del cual recuerdo estas palabras: "... sólo tengo hasta las siete...", refiriéndose al tiempo disponible que tenía, id est, sólo una hora de las seis de la tarde que llegó a las siete en que iba a partir. Pero faltan algunos minutos para que sus palabras caduquen. Veamos qué más puede suceder.

... Las 19:01 horas. Las palabras han perdido su vigencia. Estaré atento a lo que suceda «de aquí pa'l real». En tanto, coy guardando el libro de Haruki y la botella con agua que traía. Sobre la mesa sólo están éste cuaderno, el bolígrafo que salta sobre su superficie, y los brazos que descansan al borde de dicha mesa, con una mano que manipula el bolígrafo Bic.

Parece que han terminado de comer. Veo que ella se limpia las comisuras con una servilleta de papel. ¡Listo!, lo demás lo escribiré a posteriori

Epílogo.

Oscar desistió de su cometido al final. Empero, a cambio, consiguió una nueva cita con Olga, y lo más interesante, una invitación de parte de ella a su templo cristiano.

Los había buscado, pues los perdí de vista al salir de la cafetería, pero Oscar me llamó al celular para decirme dónde se encontraba. Al llegar a la Torre de Humanidades, reímos desde lejos, y, después, me dio los detalles de lo sucedido en su persona. Lo escuche y nos reímos de las peripecias; de ahí partimos rumbo a nuestras casas, contando las posibilidades del desenlace y otra estolideces más.

Discurso de Aceptación de Oscar





Me llamo Oscar. Hoy tengo lo que se conoce como Rendez Vous. Quede de verme con Olga en la facultad de Arquitectura a las seis de la tarde. Ella no me conoce físicamente, pero yo a ella si.

Llego temprano al punto de reunión. Nos quedamos de ver en la entrada del Lumen de dicha facultad. Entro al Lumen para observar un rato computadores Mac, iPods, audífonos, iPads, y todo lo relacionado con el mundo de la mente maestra detrás de la Manzana, el señor Steve Jobs. Me aburro demasiado rápido, y salgo exactamente a las seis de la tarde. Llueve tenuemente y por un momento dudo en que se aparezca por aquellos rumbos. Me recargo en una estructura de piedra a esperar, mientras observo la lluvia. Es una cosa tan hermosa ver la lluvia caer, que dan ganas de quedarme inmerso en pensamientos y sentir la gracia de Dios caer sobre mi.


Pasan los minutos y volteo a la entrada del Lumen. Ahí esta ella, con su pelo rizado y teñido de rojo, cubierto por un gorro, no sé que color sea exactamente, pero es de algún tono de rojo, tal vez un rojo 250. Pantalón de mezclilla azul, tenis grises, playera verde estilo militar, chamarra de mezclilla, y una bufanda que hace juego con su gorro y su cabello. No se ve que utilice maquillaje. No se alcanza a notar algún rastro de el en su rostro, blanco y delicado. Esta revisando su celular, tal vez este viendo la hora. No se si no me ha notado o sólo quiere pensar que el que esta enfrente y mirándole la espalda sea su rendez vous.


Volteo un instante a la lluvia y me doy cuenta que no estoy nervioso, a pesar de que siempre que conozco a alguien nuevo es usual en mi hacerlo, especialmente si se trata de una mujer, mi corazón empieza a latir demasiado rápido, que podría decirse que padezco de taquicardia. Así que tomo mi pulso, y me doy cuenta de que estoy vivo. Respiro profundamente y me doy la vuelta. Me acerco lentamente hacia dónde esta ella, aun tiene el celular en la mano, voltea de reojo y ve que me acerco. No sabe que hacer. Voltea otra vez su mirada hacia el celular e inmediatamente voltea hacia mi. «Hola» digo. Se queda pensativa un momento. Al parecer no ve claro que yo soy Oscar, y tal vez piense que soy algún tipo de hombre que en cada oportunidad trata de hacer conversación con una linda chica. «Hola» responde sorprendida al verme ahí «¿Oscar?» pregunta Olga. «Si» contesto secamente, y su expresión sigue siendo de sorpresa. Instantes de silencio. «Perdón, no sabía que eras tu» Me parece mal que ella preguntara si yo era Oscar, ¿Qué hubiera pasado si el que estabe enfrente de ella resultaba ser un loco demente? Lo bueno es que era en realidad yo y no otra persona. «Hola, mucho gusto» dice, mientras me extiende la mano, y yo la tomo firmemente. Su mano es pequeña, justo como ella. La piel se siente delicada. «El gusto es mío» Tenía ganas de besarle la mano como aquellos Ingleses del siglo pasado y antepasado, pero tuve miedo de que lo tomara a mal. «¿Seguimos?» dice, mientras señala el interior de la cafetería. «Después de ti» digo y dejo que su pequeño cuerpo pase a tomar posición a mi lado. Comenzamos a caminar hacia la cafetería. Siento que algunos ojos nos observan a lo lejos. No los puedo ver con claridad, pero se que están en algún lado. «¿Cómo me imaginabas?» «Pues…en realidad no te imaginé» Nos reímos. Decimos más palabras para tratar de romper el hielo y nos permitan aterrizar en un plano firme donde la conversación pueda ser fluida.


Observamos la cafetería. Se ve que esta casi llena. Hay pocos lugares vacíos. Tratamos de encontrar un lugar donde nos permita conversar. Ella encuentra una mesa con dos sillas. La mayoría son de cuatro sillas, sólo en la orilla se encuentran de dos, y al fondo parece ser que son más grandes, o tal vez sólo sea mi visión que me engaña. Tomamos asiento. Observo a mí alrededor. Es un lugar, que aunque parezca sofisticado, no lo es. Tiene cuadros alrededor. Construcciones y esquemas. Tal vez hechos por alumnos de la facultad, o simplemente tomados de lugares conocidos y de arquitectos de renombre. Se escuchan muchos murmullos de la gente al hablar. Y empiezo a recordar que no me gustan lugares con muchas personas. Le había dicho, en uno de las e-mails que le escribi para sentar el lugar, que prefería lugares con poco transito de gente. Sin embargo, ella escogió aquella cafetería con un bullicio difícil de pasar por alto.


«Bueno ¿Y que nos trae por aquí?» «Eso prefiero dejarlo para el postre» le dije. La había citado porque tenía que decirle algo importante. Que es difícil de comprender y aclarar por el momento, y se me ha hecho difícil de cargar con esto todos los días. Es como si llevaras una llave que no te sirve para nada dentro de tu bolsillo. Es algo que tienes que sacar de ti tarde o temprano.


Una vez ya en el asiento de la cafetería, me dijo que había salido de su clase de chino en el CELE. Este semestre comenzó sus clases en el idioma. Me empezó a explicar el modus operandus de la clase, y que se le hace complicada por el hecho de que utiliza demasiados caracteres, la pronunciación, y muchas que resultaron ignotas para mí, pero que no tenía ganas de entrar en tanto detalle. Pude fingir que me interesaba, pero nunca he sido así, y no quería empezar hoy, aunque el tema podría resultar muy bueno para seguir la conversación. Aparte, parecía que aun no dominaba el asunto del chino, no me supo explicar muy bien la forma en que escribían los chinos. Decline.


Ya les dije que yo la conocía, pero ella no a mi. Se podria decir que se me los puntos mas importantes que rigen en su vida. No es que la haya estado espiando, simplemente los sé. Ambos pertenecemos a la misma facultad, e inclusive hemos tomado clases juntos, pero ella nunca se había percatado de mí. Y la verdad yo tampoco había sentido un gran impulso por entablar una conversación por lo menos y no irnos tan lejos y decir que quería una amistad. Por lo que la conversación siguió con temas de la facultad. Materias que llevábamos, y que cuantas nos faltaban respectivamente a cada uno de nosotros. Ya saben, típica conversación para seguir flotando en aquel océano que se llama relaciones interpersonales.


Me empecé a sentir incomodo con esa platica, así que le pregunte si ya había comido. Me dijo que si, pero que sólo había sido algo ligero. Le pregunté si quería algo. Me dijo que sólo un café, y que si yo tenía hambre comiera. Le dije que no me gusta comer solo. Entonces fue cuando acepto comer algo. Y es verdad que no me gusta comer solo cuando estoy acompañado, y menos en lugares públicos. Me siento demasiado incomodo.


Nos paramos y nos acercamos para formarnos, y mientras estábamos formados, ver el menú. Cómo toda buena cafetería, tenían comida rápida, ya saben tortas, tacos, ensaladas, burritos, hamburguesas, y los etcéteras que se imaginen. De beber igual, agua, refresco, café, té, blablabla.

Al parecer mi acompañante no veía muy bien y necesita lentes. Los cuales, probablemente, sólo los utilice en el salón de clases, y fuera del no, porque sienta que no se ve muy bien con gafas que cubran sus hermosos ojos. Creo que a ella si le quedaría el titulo del cuento de Salinger: Linda Boquita, Verdes Tus Ojos. Y regresando al tema, no alcanzaba a ver muy bien el menú. Me preguntó en varias ocasiones que decia, pero tal vez le dio pena después y se limitó a pedir lo que sabía que seguramente había en la carta. Me preguntó que iba a pedir, y le dije que algo no muy grande porque tal vez no me lo acabaría. Dijo que los hombres siempre nos acabamos todo aunque no tengamos hambre. No se con que clase de personas este, porque yo no como más de lo debido. De hecho casi no como.


Llegamos dónde piden tu orden y ella pidió una torta de milanesa con pan integral y un agua de fresa (después de preguntar que significaba el color del agua). Yo pedí una hamburguesa hawaiana y un café americano. Pagué la cuenta. O ella sabia que era un caballero, o no traía dinero, o no quería gastar. El chiste es que no hizo el intento de poner algo de dinero. Aun así, no lo hubiera permitido que lo hiciera. Me dieron el ticket con el número de orden.


Las bebidas las daban a un lado. Las pedimos y nos rayaron el ticket. Mientras me daban el café, le dije que me había vuelto un adicto desde que sabía utilizar la cafetera. La verdad es que resulta demasiado sencillo, pero una vez, al estar haciendo un ensayo para mi querida Paulina, una antigua chica que pretendía y ahora toda una Frenger, rompí una parte de la cafetera por no saber como se tenía que poner el café y los conos y el agua y esas cosas. Después le tuve que comprar el repuesto, y ahora soy feliz con la cafetera. Me dieron el café y no le puse azúcar.


Nos fuimos a sentar dónde estábamos anteriormente. Esperamos a que la comida estuviera lista, y nuestro número de comida se viera reflejado en un display con focos rojos. La verdad es que no recuerdo de lo que estábamos hablando en la espera de la comida…creo que no hice nuevas memorias en ese instante. Seguramente no fue tan importante.


El número apareció por fin en el display. Ella fue la que se dio cuenta cuando apareció el número, aunque titubeante, lo comentó, y yo lo corroboré. Me levanté y fui por los platos. Siento miradas que me siguen en mí caminar. No estoy seguro de dónde vienen, aunque se que son de varias direcciones. Voy a la parte trasera donde dan la comida y entregó el ticket. Lo miran y me dan ambas cosas. Preguntan si quiero servilletas. Digo que si. Salgo y me dirijo a la salida. Paso por un lado los aderezos, y no le pongo nada. Llego a la mesa y le doy la torta a Olga y me siento. Ella va a ponerle algo a su torta. Dice que no tardara.


Me quedé sentado, pensando un rato en lo que pasaba, pero no alcanzaba a comprender como había llegado a aquel lugar. Mire a mí alrededor tratando de ver alguna razón. No la encontré.

Mi acompañante regreso. Al parecer le hecho chile chipotle a su torta, o tal vez catsup, algo rojo se asomaba de su torta. No alcance a distinguir la consistencia. Dijo que iba a realizar una oración. Ya sabía que era cristiana, pero no imaginé que diera gracias al degustar alimentos. Cerró los ojos. Inclinó su cabeza y comenzó a hablar. No logré entender nada de lo que dijo. Sólo lo imaginaba.

Una vez que termino, le dije que no había imaginado que ella hiciera eso. No supo muy bien que responder. Dijo que sólo avisaba que lo iba hacer, para que la gente no se sacara de onda. Le pregunté cómo se había convertido al cristianismo. Y de aquí en adelante la conversación sólo fue del cristianismo. Me contó desde el principio su historia. Decía que era muy bueno contar el testimonio, porque así las personas podían entender mejor a Dios y lo que significa. De ahí cada uno tiene que tomar un rumbo y seguir los consejos que Dios nos deja en la Biblia.


Nació en un hogar cristiano. Sin embargo, fue hasta los quince años cuando sintió el poder de Dios. Su energía recorrer el cuerpo. Fue hasta esa edad que vivió su momento de redención, y ya no quiso seguir viviendo como cualquier persona, sino a través de lo que quisiera y tuviera preparada para ella, Dios. Este momento no lo vivió en un templo, lo hizo en la casa de su abuela, mientras estaba sentada en la cama esperando la hora en que el sueño la alcanzara y poder dormir, sintiéndose miserable en este mundo.


La conversación siguió alrededor de otros veinte minutos. Parecía algo emocionada al contar todas sus vivencias con alguien que apenas conoce. No sé si porque nunca se había sentido tan libre de hacerlo, o simplemente porque los canones cristianos, de cierta manera, terminen definiendo su comportamiento, y dentro de este, sea contar de manera agradable y siempre con una sonrisa resplandeciente el testimonio de su vida.


Dijo que no era casualidad que nos encontráramos en aquel lugar en ese mismo instante. Yo tampoco lo creo, yo la cité. Me invitó a alguna de sus reuniones en algún domingo, en alguno de estos días. No me presionaría. Le dije que lo pensaría, porque yo también le había contado que tuve alguna relación con esa iglesia, pero que la gente no me había convencido. Dijo que no viera a la gente y sólo sintiera el poder de Dios. Entonces para que ir a una iglesia si puedo tener la comunión en mi casa, le dije.


Lo más curioso fue cuando dijo que vivía cerca de Puerto Principe. Le dije que mis papas vivian en Campos Eliseos. Ella agregó que exactamente vivía en La Naranja. Los lugares están demasiado cerca. Insistió con que no había casualidades en la vida y que había tomar aquello como un llamado al Reino de Dios. No sabia que pensar. Me sorprendió que fuera mi vecina. ¿Mí sino esta dicho? ¿El destino me ha alcanzado? El pensarlo me atemoriza. Poderes celestiales trabajando escribiendo para que me encuentre con Olga a la hora del diablo (Eran las 6 horas con 6 minutos y 6 segundos cuando dije el hola). Y ahora que todo parece tan extraño y bizarro ¿Podría luchar contra la corriente? ¿Puedo ser un renegado y evadirlo? Me gusta la oscuridad y tristeza de mi mente, me hace sentir vivo. Mi simple vida solitaria es algo sin nadie. El propósito de mi vida podría estar al alcance de mis manos en ese momento, y no sabía que pensar. Tuve miedo.


Terminamos de comer, justo a la hora en que se había pactado que terminaría la cita. En un correo comento que tenia clase a las siete. Cuando nos vimos dijo que en realidad no tenía clase a las siete, sino hasta las ocho treinta, pero tenía que hacer tarea y se había quedado de ver con compañeros de la facultad para hacerla a esa hora. Por lo que al darse cuenta de la hora, dijo que era hora de retirarnos.


Nos levantamos de la mesa. Nos dirigimos a la salida de la cafetería. Sentía que la mirada me seguía. Nos seguía, a mi acompañante y a mí. Salimos a paso tranquilo, y caminamos hacia nuestra facultad. Ya no hablamos del cristianismo. Hablábamos del maestro con el que tenía clase. Se quejaba de que era un misógino, y al parecer se estaba divorciando. Hablamos de su trayecto diario a través de la ciudad. Me dio lastima porque se la pasa en el transporte cerca de seis horas diarias. Debe ser un desgaste terrible. Los cristianos tienen una frase para todo, y esta no es la excepción, me imagino que sería algo así como: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.


Al final no le dije lo que tenia que decirle. Me dio miedo la situación. Se lo comenté y me dijo que aun se lo podía decir. Le contesté que ahora tenía que pensar las cosas mas claro. Las circunstancias vividas le daban un nuevo panorama a la situación. La deje en la entrada del edificio y nos despedimos. Nos despedimos de beso en la mejilla. Salí caminando de aquel lugar tratando de pensar en lo que había pasado. Todo parecía nublado. Tal vez este problema me mantenga despierto algunos días.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Spiritual Beggars -Return To Zero



Return To Zero, septimo album de esta no tan conocida banda de genero stoner metal que fue formada en el 94 por Michael Amott actual guitarrista de Arch Enemy y Carcass, y esta vez nos traen este material que a mi considercion es de lo mejor que han hecho hasta el momento y pues para aquellos que quieren conocer este genero, pues solo hay que darle al link de descarga y a disfrutarlo ya que cuenta con buenas rolitas, teclados suaves y muy buenos rifs de lira obviamente los que conocen a Amott saben muy bien a que me refiero.


link de descarga: http://www.mediafire.com/?xxdlwpj92j3tvbs

Aqui les dejo un video para que lo disfruten mientras se descarga el disco.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Oceansize - Self Preserved While The Bodies Float Up





Ya llegó el nuevo disco de Oceansize. Pensé que se iba a filtrar antes. Pero no hay pedo, aquí ya lo tienen para descargar.

No tengo ganas de comentar acerca del disco. Sólo les digo que ya lo escuche unas cinco veces y ya me emociono demasiado. Hay de todo...el comienzo es totalmente salvaje...después se vuelve tranquilo y otra vez se vuelve a poner poderoso...cambios de ritmos estridentes y pasajes tranquilos y emotivos...de los mejores dicos del año definitivamente.

Ya dejen de pendejear en la red y disfruten de esta gran produccion que empieza con poder en las primeras notas y te infunde respeto mientras dice: "Self Preserved While The Bodies Float Up"

Oceansize - Self Preserved While The Bodies Float Up

Aquí una probadita del poder del disco con Build Us A Rocket Then...


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Tarja Turunen - What Lies Beneath


Bueno ilustres y seguidores de esta exelente y preciosa cantante, como era de esperarse ya salio este disco que con mucha ansiedad esperabamos muchos para escuchar este espectacular arte, pues aqui lo tienen para que lo disfruten, lo chuleen, repitan cada una de las rolitas que lo componen, ya que si My Winter Storm esta precioso What Lies Beneath lo sobrepasa por completo, tanto en sonido como en letras, ademas que en este album aparecen reconocidos invitados como el famoso guitarrista Joe Satriani, la banda Van Canto, ademas del vocalista de All That remains (Phil Labonte), y Will Calhoun baterista de la banda Living Colour lo cual hace a "What Lies Beneath" un disco con sonidos potentes y epicas melodias siempre mezcladas con el sello único del canto lirico y el gran registro vocal que las acompaña.

Asi que a descargar y escuchar que estoy seguro que les va a encantar esta chulada de disco.

El Set List de What Lies Beneath es:

01. Anteroom Of Death (Feat. Van Canto) 04:45
02. Until My Last Breath 04:27
03. I Feel Immortal 04:35
04. In For A Kill 04:42
05. Underneath 05:28
06. Little Lies 04:41
07. Rivers Of Lust 04:26
08. Dark Star (Feat. Phil Labonte) 04:33
09. Falling Awake (Feat. Joe Satriani) 05:17
10. The Archive Of Lost Dreams 04:53
11. Crimson Deep (Feat. Will Calhoun) 07:35

Bonus Disc
01. We Are 04:16
02. Naiad 07:19
03. Still Of The Night (Cover Whitesnake)06:33

Link de Descarga: http://www.mediafire.com/?dwi83m8hrw63mrc

Tambien en lo que se descarga disfruten de estos dos videos "Until My Last Breath" & "I Feel Immortal"



sábado, 28 de agosto de 2010

Séptimo Podcast de Kscope




En este numero el cabrón de Billy Reeves nos tiene como invitados a Steven Wilson, debido a la salida de el DVD de Insurgentes, y a Engineers que traen un nuevo disco bajo la manga. Como saben no es una disquera muy grande, por lo que la repetición de invitados, al parecer será muy recurrente.

La entrevista con Steven Wilson, y al parecer ya no esta saliendo del tema del mainstream y el arte y el artista, y cabe resaltar que podríamos utilizar una de sus líneas en Heartattack In a Layby: Maybe Check The News or Just Put A Tape On. No se si sea por los entrevistadores o porque el lo desea así. Pero a mi ya me canso de que últimamente hable de los mismo. iPod’s y la destrucción del arte en los discos, esta bien, yo lo apoyo, pero son siempre las mismas líneas.

En cuanto a Engineers, la entrevista se llevo a cabo en algún café de Londres y se puede escuchar gente y la lluvia y carros pasando en la calle y los cubiertos y copas de café chocando. Nos explican como fue el proceso de creación en su próximo disco In Praise of More, que se editara a finales de Septiembre. El difícil mundo de pertenecer a una disquera grande, y como el cambio a Kscope les ha traído algo bueno (claro que lo tenían que decir), y afirman varios puntos a favor de esta disquera. También nos hablan del nombre del disco, que fue tomado de un ensayo de Erasmo (supongo que de Rótterdam), y es acerca de como la creación de música o del arte en general tiene que llenar a la persona que lo realiza y a parte a miles de personas que puedes cambiar por sonidos. Lo único malo es la risa de los ingleses, parecen idiotas. En serio, idiotas. Y además el tema de la gira y esas cosas que haces cuando editas un disco.

También presentan dos nuevos temas de Engineers, y hay una en descarga gratuita en la página de Kscope. El disco será doble, el primero el CD normal y en el segundo son puras versiones instrumentales.

En cuanto a música, en este numero nos traen, Buying A New Soul de Porcupine Tree, Insurgentes de Steven Wilson, y si no entendí mal, Soaptember de Engineers y otra que no capte bien el nombre, pero las dos vienen incluidas en In Praise No More, además de Circles de Gavin Harrison y O5ric.

Y en el próximo numero, el mejor baterista del mundo: Gavin Harrison.

Por cierto si piden en estos días el DVD Insurgentes les daran gratis un disco de las primeras maquetas de Porcupine Tree, son 20 dolares del DVD y como 8 del envio a México. Ya saben, luego no digan que no les dije.


Para subscribirse al podcast.

viernes, 27 de agosto de 2010

Lupe Fiasco - Food & Liquor ( 2006 ) [ ¡LA ENTRADA No. 100 DEL BLOG! ]


Bueno, la entrada No. 100 la pedí so petición mía hacia los demas integrantes de este blog, y, aunque con algunas trabas, mi siempre "valemadrsimo" acostumbrado se impuso sin resistencia; así que decidí regresar a la escena de este su blog, ya después de un buen rato de descanso por mi incipiente depresión y de la que hasta ahora he venido a sobrellevar. ¡Ah! ¡Qué bien se siente regresar a los post! Ya después daré explicaciones un poco más detallas de las estolideces que les han sucedido ha esta triada de integrantes que por cierto me han mencionado que ya existe una nueva profana en esto de la estolidez, pero, bueno, esperemos a que se anime a hacer su aparición tan poco anunciada pero que sabemos: dará de qué hablar.

Dicho lo anterior, me dispongo a presentar el post 100: Se trata ni más ni menos que uno de los relegados del "rap", con muchos seguidores y muchos más detractores de su estilo (por lo menos en lo que cabe de la escena nacional y entre burdos "hoperos" que se dice van avante en esto del JipJop), llamado LUPE FIASCO, y que estrenó el FOOD & LIQUOR in illo tempore nominado 2006. Lso padrinos resultaron ser los modestos afamados JAY-Z y Kanye West, entre otros, y con varios productores de la escena "under" gringa; sin duda ha resultado ser el mejor disco de este MC oriundo de Chicago. Cabe mencionar que Kick Push fue parte del video juego NBA Live 2007, jajaja, !y a quién diablos el importa eso!, no obstante contiene buenas participaciones como Matthew Santos, Joel Ortiz, Sarah Green,¡caramba!, y la fresa de Jill Scott. Pero lo mejor de éste album, según mi absoluta opinión, son American Terrorist, Emperor's Song, Daydreamin' (sampleada de I MONSTER, ya posteado en este blog), Hey Say She Say, Just Might Be Ok y Sunshine,en fin, y grosso modo: Excelente disco de popa a proa. (más detalles en: http://en.wikipedia.org/wiki/Lupe_Fiasco%27s_Food_%26_Liquor)

En cuanto a una crítica imparcial sobre el susodicho, tengo que decir que el trabajo de los productores y DJ es mucho mejor que el del mismo LUPE como tal, hay que ver tan sólo cómo se armó: Buenos samples, beats ad hoc, cortes sutiles, y qué decir de las participaciones. Por lo tanto, jajaja, hay que decirlo, es un buen disco por el contenido en sí y no por quien viene su nombre en la portada.

Sin más, dejó el album completo en su servidor favorito. Song's List:

1. Intro

2. Real Feat. Sarah Green

3. Just Might Be OK Feat. Gemini

4. Kick, Push

5. I Gotcha

6. The Instrumental Featuring Jonah Matranga

7. He Say She Say Feat. Gemini and Sarah Green

8. Sunshine

9. Daydreamin' Featuring Jill Scott

10. The Cool

11. Hurt Me Soul

12. Pressure Featuring Jay-Z

13. American Terrorist Feat. Matthew Santos

14. The Emperor's Soundtrack

15. Kick, Push II

16. Outro

Food & Liquor.

Oceansize - Frames




En vísperas de que en las próximas semanas saldrá el nuevo disco de esta banda, el cual lo postearemos en su debido momento, además de que ya se posteo el primer single que regala la banda, aquí les traigo su mejor disco: Frames.

Oceansize. El nombre de la banda surgió a partir de que siempre han querido ser diferente a las bandas que están y que han existido. Claro que toman elementos, es obvio. Sin embargo Oceansize es monumental. Del tamaño del océano más grande.

Esta banda nació en Manchester Inglaterra, a finales de los años 90 del siglo pasado. Y si escuchan alguna vez algún track de aquella época, pensaran que no son ellos. Después de 5 años en encontrar por fin el rumbo que debería de llevar la banda, llego Effloresce, el disco que no me parece tan bueno, pero que marcaría la puta para sus siguientes EP’s y discos.

Si alguno de ustedes se sorprenden con las 3 guitarras de Radiohead, esperen a escuchar este grandioso trío de guitarras, jugando con un mundo de melodías por todos lados, simplemente es para volverse uno loco. Su estilo esta catalogado dentro del Rock Progresivo, Alternativo, Post-Rock, Metal, e inclusive Space Rock.

En este su tercer disco. Oceansize, y de principio a fin es una joya musical. Temas largos en su mayoría, que rebasan los cuatro o cinco minutos tradicionales, hasta llegar a cortes de diez minutos. Y en cada uno de esos tracks, no hay ningún segundo que sobre. Es perfecto y es uno de los discos esenciales de la música, no solo de este siglo, sino que me atrevo a decir que de la historia. Es simplemente magnifico el manejo de todas las melodías de guitarras, bajo, teclados, baterías. Todo en un mismo punto que suena a puros cojones.

Ya dejen de estar perdiendo el tiempo y descarguen esta joya de disco que hoy les traigo, y cuando sepa algo del Self Preserved While The Bodies Float Up, no duden que estará en esta página.

Oceansize – Frames

Aquí les dejo el track que inclusive sirvió para musicalizar alguna de las series chacales gabachas: Unfamiliar.

lunes, 23 de agosto de 2010

Blonde Redhead - Penny Sparkle





¡Caray! Alguien escuchó mis llantos nocturnos y se apiado de mí y me mando este disco para que me acompañara, todas las noches, mientras observo la luna de una forma pixeleada, y todas las nubes se sientan encima de mí, obscuras como mi mente, y se ponen a escuchar también. Y nos quedamos perdidos en la soledad de este planeta, viendo solo luces de neón y escuchando ruidosos automóviles y viendo como se desvanecen las personas entre la neblina que deja la lluvia a su paso.


Blonde Redhead es una banda de Estados Unidos, pero no suenan como si fueran de ahí. Tienen un estilo como dream pop, con rock, y algo psicodélico. En este disco, a diferencia del extraordinario 23, canta mas Kazu Makino, que tienen una voz tan melancólica que te gustaría estar a su lado y quedar bajo el encanto de su voz, mientras todo a tú alrededor se desvanece.


Mejor ya no digo nada y mejor me voy a sumergir en mi tristeza y escuchar este hermoso disco, mientras canto partes cómo: This is me, completly me and the day we match the sun go down, you wanna save me, people will save me…This is you, completely you…I’m Only Here Sometimes…I’m Only Good Sometimes Under The Tree of Life... I'm Only Good Sometimes Waitin My Time To Go Home. O, How To Say Yes How To Say No, The Ones Who Make Love, The Ones Who Stay Alone. Everything Is Wrong Here…The Ones Who Love To Dance, The Ones Who Loves to Talk…The Ones Who Say That Trust Me…The Ones Who Have Faith To Crash, The Ones Who Fail To Fly…Everything Is Wrong Here. O, No More Sad, I Can’t Take Anymore...No More Calling You…No More Missing You…


¡Carajo! ¡Que triste estoy!



El Link Esta En Los Comentarios

Este es el primer sencillo, aunque no tiene video, de este nuevo disco. Here Sometimos. Sumerjámonos en tristeza amor melancolía posesión disposición odio olvido.

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viernes, 20 de agosto de 2010

Interpol - Interpol




Este disco es el cuarto de esta banda deprimente. Y cómo es costumbre con ellos, la música no es de lo más complejo, pero aun así llena demasiado todos esos huecos que van quedando después de malos resultados amorosos.

Se ve que han madurado desde su primer disco. El disco anterior, Our Love T Admire, no me gusto demasiado, pero este desde la primer canción me fue envolviendo. Paul Banks tiene un gran sentido de cómo meter las líneas vocales dentro de ritmos tristes y que con su voz los vuelve mas tristes y profundos, tan profundo como el mar.

Si se quieren envolver en las profundidades de la melancolía, tristeza, desesperación, desamor, etcétera, etcétera, aquí esta el disco. Canten a la soledad junto con INTERPOL y siéntense vivos inmersos en su tristeza.

Link de descarga:
http://www.mediafire.com/?nt4k5p35jr0d3yy

Aquí les dejo un video de su último disco. Es el track cuatro y se llama Lights. No es mi favorita (es Try It On) del disco, pero es de lo más destacado.

The Music - The Music




The Music es una de las bandas más importantes, y cómo la mayoría que recomiendo, desconocidas y menospreciadas. Nacieron en Inglaterra a inicios de la década pasada, y al principio tuvieron una gran exposición en MTV y en estaciones de radio en todo el mundo. Sin embargo se enfrentaron ante el poder del olvido de tales estaciones y a lo In, y al odio de Oasis que se la pasaron criticando su estilo.

Aun así, gracias a ellos se empezó a fundar lo que hoy se conoce como el indie. Ahora todo el mundo es indie, y suena a basura, pero cuando ellos empezaron, y aunque pertenecían a una disquera internacional como EMI, el sonido fue el que empezó a fomentar lo que ahora se conoce como esa corriente, aunque como todas las vertientes musicales, tienen miles de divisiones y palabras antes y después que según los diferencian, pero siguen siendo basura.

Este es el disco fundamental de The Music, para después poder comprender su evolución musical. Aquí se encontraran con varios giros musicales, puede resultar algo electroso o metalero o melancólico o rockeron, tienen de donde escoger. Bailar, tristear, matear.

Además Rob Harvey (vocalista), baila bien chingón y parece una rata, pero le vale verga y se pone unos ventiladores para que le vuele su mata siempre, y vuele por los aires o en contra de la gente.

The Music – The Music

Y aquí el video por el que los conoci, esta editada para salir en la eMpTyV, ya saben tantos minutos o si no se la pelan.

martes, 10 de agosto de 2010

The Final Frontier




Bueno como ya les habia posteado lo que era un pequeño adelanto de este album, pues aqui ya lo tienen recien salido del horno este estupendo album que sin duda es muy buen material asi que a bajarlo y ha escucharlo.


Link de Descarga:

Cristopher Amot - Follow Your Heart




Quien es Cristopher Amott?


Es nada mas y nada menos que el segundo guitarrista de la espectacular banda Sueca Arch Enemy, y hermano del guitarrista principal de la misma Michael Amott.


Ahora que es Fallow Your Heart?

Es un disco que cuenta con una combinacion de generos bastante buenos que lo integran 8 rolitas muy buenas que acaba de editar, y pues se los comparto con la banda que le gustan estos generos y para los que no tambien es valido que le den al link y lo descarguen y se deleiten unos cuantos minutos con este arte elaborado por el mismo Amott que aclara lo siguiente:

"No es metal" "Es más un esfuerzo de rock & roll. Es muy psicodélico y yo canto. Creo que es muy intrincado y diverso. También es blues y funk."

rolas recomendables Tibet y Space Song

Set list

01. Tibet
02. Holy Mountain
03. Kilimanjaro
04. In the Pale Moonlight
05. Track #5
06. Space Song
07. From Here To There
08. Lifeline

Link de descarga:

miércoles, 4 de agosto de 2010

Sexto Podcast de Kscope




Ya terminó el mes de julio y esto nos trae, como cada mes, un nuevo podcast de Kscope. En esta ocasión nos trae como atracción principal una entrevista con Giancarlo Erra, de la banda italiana Nosound. El motivo para que se llevará a cabo esta entrevista, es la re-edición de Sol29, el primer disco de Nosound, hace ya unos cinco años atrás, y que había estado fuera de circulación por algunos años, ya que el tiraje se ha terminado.

En la entrevista nos toma mas a fondo en la creación de las letras, con sus conexiones entre disco y disco, además de su evolución musicalmente de disco a disco. También nos habla del próximo trabajo con Tim Bowness, vocalista de No-Man, así como su papel dentro de la escena musical, el papel en la disquera, y el papel de la disquera en el mundo de la música hoy en día.

En cuanto a música, nos dejan escuchar Cure of Optimism de Porcupine Tree, del disco Recordings, que también será re-editado este mes. In the White Air, del Sol29 y Constant Contrast, del Sense od Loss, de Nosound, para que puedan ver la evolución musical de la banda. Thin Air de Anathema, del disco We’re Here Because We’re Here de Anathema , escogida por el mismo Giancarlo Erra, el disco le gusta demasiado y dice que es uno de los mejores disco de la historia, justo como se comento aquí. Y por ultimo, un track de Engineers, What Pushed Us Together del Three Fact Fader, que ya viene próximamente su lanzamiento del nuevo disco.

Por cierto, si tienen la suficiente pasta para viajar a Londres y ver a Nosound, ¡haganlo! Haran una presentacion especial por la re-edicion del Sol29 en el BangClub de Nothing Hill en una semana.

Pues para subscribirse o escuchar el podcast denle clic aquí.

Contenido del Podcast:

Porcupine Tree – Cure for Optimism (taken from Recordings)
Interview with Giancarlo
Nosound – In The White Air (taken from Sol29)
Interview with Giancarlo (continued)
Nosound – Constant Contrast (taken from A Sense of Loss)
Interview with Giancarlo (continued)
Anathema – Thin Air (taken from We’re Here Because We’re Here)
Engineers – What Pushed us Together (taken from Three Fact Fader)

Ataque En El Corazón



Esta entrada es dedicada a una de nuestras primeras lectoras. Que por razones algo desafortunadas nos dejó de leer, pero estamos agradecidos de que nos haya regalado minutos de sus vida y leer a este trio de depresivos. El nombre de la prtagonista es el nombre a que esta dedicada la entrada.



En una pastelería salen dos bizcochos, recién horneados para ser degustados. Son agradables a la vista. Están esponjados a la perfección, no están duros, pero tampoco están bofos. Tienen un color como sepia, que te recuerda a una foto de Joel Peter Witkin, sólo el color, no eran tan estéticos ni tan dañados aquellos bizcochos con un bronceado excepcional, que cualquier mujer envidiaría. Están cuidadosamente envueltos en un papel, algo fino y delgado, que se siente como si fuera seda, no era rasposo como todos los panques que te encuentras en cualquier panadería. Además tenían una cereza, tan roja como la sangre.

Enfrente de una librería, esta una chica que mira detenidamente cada uno de los títulos. Es una chica de mediana estatura, tiene los ojos grandes, lleva unos lentes de pasta rojos, su cabello es lacio y corto, apenas le llega a los hombros. Un pequeño fleco en la frente. Esboza una ligera sonrisa cuando ve un titulo ridículo y estupido. Lleva un vestido como de una niña, apenas le llega a las rodillas, es a cuadros, blancos y negros. Sus zapatos son planos. Negros.

Al otro lado de la calle, cruzando lentamente, viene un joven delgado. No por desnutrición, mas bien por que su complexión no le permite engordar. Tiene el pelo largo. El también lleva un fleco, largo, tan largo que le cubre casi todo el rostro. Va vestido todo de negro. Su playera parece que se la mando a hacer, le sienta perfectamente. Su pantalón es un Levi’s 527, negro. Es difícil encontrar ese tipo de color en ese modelo, pero de alguna forma él lo hizo. Sus ojos están casi cerrados. No como un oriental, y tampoco como de alguien cansado. Es mas al estilo de alguien que se acaba de levantar y le cuesta trabajo ajustarse al cambio de luz.

Era una tarde tranquila. El sol no resultaba molesto y no había que ocultarse de el. Se podía transitar tranquilamente en aquellas calles pequeñas. Las calles están un poco solitarias, tal vez es porque sea sábado y prefieran pasar el día en su casa descansando, lo que permite que el aire les de en la cara sin que algo se interponga, al menos que sea una gran construcción edificada en siglos pasados. La ciudad es antigua y no tiene grandes construcciones del siglo XXI. Guarda una belleza atrapada en el tiempo. No había ruido que perturbara la tranquilidad de los pensamientos de las personas.

El chico seguía caminando. No se podía saber a ciencia cierta lo que pensaba, pero debía de ser algo profundo por los gestos en su cara. De pronto la chica parada en frente de la librería llamo su atención. Instintivamente volteo y esbozo una leve sonrisa. Y como un acto reflejo se acerca.

- Perdóname. Te he visto y has tensado mi corazón. Eres la maquinaria de mi deseo. Y quiero mostrarte los adentros de mis pensamientos. Como vives ahí –dijo aquel joven.
- ¿Es algun poema? –contestó la chica nerviosa.
- Si, lo escribí para ti.

La chica se ruborizó tanto que parecía una manzana.

- Perdona. La emoción me ganó y ni siquiera me he presentado. Mi nombre es Aviv –dijo, mientras extendía su mano-. ¿Y cual es tu nombre?
- Malina. Mi nombre es Malina –dijo, aún ruborizada y nerviosa.
- ¿Vendrías a un picnic conmigo mañana, ahí en la colina? –dijo el muchacho mientras señalaba el lugar.

La colina no parecía tan distante de donde estaban. El paisaje se veía demasiado agradable y era justamente lo que se podría considerar romántico para una primer cita. En la cima de la colina se encontraba una catedral demasiado antigüa, casi en ruinas ya.

Malina lo medito un poco, dándole un poco de suspenso al asunto. Sabia que iba a decir que si desde el principio. Sólo quería ver la reacción de aquel muchacho ante tal espera. Sin embargo la cara del muchacho resulto inexpresiva. Finalmente dijo que si. Y fue como si Aviv se hubiera transformado de la nada. Su cara refleja una sonrisa de satisfacción y emoción. Sus ojos también se abrieron y dejaron que la luz del sol reflejara aquel brillo en sus ojos color café.

- Excelente noticia –dijo el muchacho alegremente, sin contradecir a los gestos de su cara-. Mañana será entonces. No te preocupes, yo traeré todo.
- Esta bien.
- Te veo en la parada del camión que esta al llegar a la colina. ¿Te parece?.
- Si, claro. Suena perfecto. ¿A que hora?.
- ¡Mmmmm! –meditó un poco el muchacho-. ¿Te parece bien a las doce?
- A las doce será entonces.

El tiempo apremiaba, por lo que Aviv fue a realizar las compras debidas para el día siguiente. Entró a la tienda de supermercado principal de la ciudad. Dio varias vueltas al lugar sin poder decidirse que era lo que mas le agradaría. Los minutos pasaban, y sin embargo su rostro no se inmutaba. Al parecer sólo cambiaba al escuchar buenas noticias.

Al final sólo compró una canasta, una manta, un par de jugos de diferente sabor, y una sombrilla en caso de que el clima se convirtiera hostil al día siguiente.

Regresó a su casa y preparó la canasta, que incluía los jugos, un cuchillo, un par de platos y cucharas. Todo cuidadosamente arreglado de tal forma que no se fueran a caer los jugos, ni que los platos se fueran a romper. La llevó a su cuarto, y ahí preparó su mochila. Guardó un par de libros, unas bocinas y un cristal. Después durmió tranquilamente.

Aviv despertó producto de los rayos del sol que entraban a su cuarto. Tiene la manía de dejar su ventana y cortinas abiertas, por si llega a despertarse a media noche, le gusta ver la luna y las estrellas. Eran cerca de las ocho de la mañana. Aún se quedo cerca de una hora en su cama con los ojos abiertos y sus manos en la nuca mirando hacia el techo.

Se levantó y se dio un baño, largo, como si tuviera semanas sin bañarse. Salió de bañarse y se vistió. No había cambio en cuanto a colores, ni en cuanto al estilo. Era como si todo su closet estuviera lleno de la misma ropa, como si perteneciera a una caricatura. Nunca lucia diferente. Tomó un pequeño desayuno y salió. Como no vivía lejos del lugar de la cita, decidió ir caminando.

Ni siquiera eran las doce del día, y Melina ya estaba ahí. Aviv la alcanzó a ver a lo lejos. Y aun así, siguió caminando a un paso tranquilo. Además de que tenía que pasar a comprar unos bocadillos. En especial aquellos bizcochos con una cereza. Creía firmemente que serían perfectos para la cita. Dulces y bellamente decorados y envueltos.

- Hola –dijo, cuando por fin llegó.
- Hola –respondió mientras sus mejillas chocaban la una contra la otra.
- ¿Tenias esperando mucho?
- No. Como diez minutos.
- ¿Continuamos? –le dijo y le extendió la mano.
- Si. Ella lo tomó de la mano.

Subieron por una vereda que los llevaba hasta unas ruinas. Era una casa antigüa, que al parecer tenía, por lo menos unos cuarenta años abandonada. No parecía haber una razón. Era una posición y vista privilegiadas. Y de lo que quedaba de la casa, se podía observar que era hermosa. Ahora sólo quedaban algunos cimientos cubiertos por enredaderas.

Cerca de ahí encontraron un árbol que les serviría para cubrirse del sol, que aunque no quemaba al instante, después de unos momentos, te empezaba a calar en la piel.

Extendieron la manta, colocaron la canasta a un lado, sacó su sistema de audio portátil y puso algo de música, que si uno juzga por la apariencia, espera que de las bocinas se emitan guitarras y baterías y bajos y vocales. Pero de pronto se escuchaba el concierto para piano numero 3 en Re Menor, op. 30 de Sergei Rachmaninoff, interpretado por el inigualable Vladimir Horowitz.

Aviv tomó la canasta y sacó, primero los platos, después los cubiertos, los jugos, y al final los panecillos, cuidadosamente horneados y envueltos.

- Que bonitos parquecillos. ¿Los hiciste tú?
- Te podría decir que si, pero la verdad es que los compré esta mañana antes de vernos.
- Se ven deliciosos –dijo Malina muy sonriente.
- La verdad es que lo están. En ningún lugar podrás encontrar un sabor como este -Partió lentamente un pedazo y se lo sirvió en el plato a Malina. Le acercó cubiertos en caso de que los necesitara.- Tengo jugo o café para acompañar los parquecillos. ¿Que prefieres?
- ¡Mmmmmm! Café esta bien.

Tomó un par de tazas y sirvió para los dos. Ella comenzó a degustar el parquecillo y el café, y a través de aquellos anteojos se veía como se abrían sus pupilas. Sonrío y le dijo que tenia toda la razón, sin duda eran los panecillos mas deliciosos que había probado en toda su vida.

Ahí estaban los dos. Felices, platicando riendo a carcajadas, y celebrando aquel encuentro.

Aviv tomó su mochila, y sacó una piedra cuadrada y transparente. Parecía inofensiva, y causaba una sensación extraña al estar fuera. Se concentró y de pronto y de alguna manera extraña, la piedra se iluminó, salió un rayo de la piedra, y el rayo llegaba a iluminar una rosa que se encontraba a pocos metros de distancia. Y como si fueran escáner, la imagen apareció al centro de aquella piedra. Era algo tan mágico y extraño que ella quedo sorprendida ante tal belleza. Ahí no terminaba todo el acto. Otro rayo salió de la piedra e iluminó un espacio cerca de donde estaba Malina. Una flor se empezó a dibujar en aquel espacio. Lentamente fue tomando color y forma en aquel espacio, hasta que la flor quedó totalmente dibujada a su lado. Ella, emocionada, tomó la flor y lo besó. Le dijo que era la cosa más bella que había visto en toda su vida y que también era la señal de expresión mas grande que alguien había hecho por ella.

Hizo lo mismo con un pájaro que los veía desde un punto alto del árbol. Escaneo y reprodujo aquel pájaro, negro y hostil. El pájaro subió a la rama, donde se encontraba su contraparte y empezó a darle de picotazos. Malina se limitó a aplaudir de la emoción.

Pasaron un par de horas, y ellos hablaron como si se conocieran de toda la vida. Todo se veía fluido y ameno. Había risas y muy pocos silencios. El clima también resultaba agradable. El sol era tibio como la mano de una madre cuando se posa sobre el rostro de su hijo. El cielo era azul, claro. Había nubes que se movían lentamente, no había muchas y no había mucho aire tampoco. La sombra que les proporcionaba aquel árbol resultaba fresca.

- He disfrutado y pasado un muy buen rato contigo. ¿Nos podemos ver mañana aquí mismo? –Aviv preguntó.
- No puedo. Tengo que ir a trabajar, -El siguiente día, era lunes. El pequeño y gran inconveniente.- De otra forma estaría encantada en venir aquí contigo.
Los pájaros seguían viendo desde las alturas, dándose picotazos el uno al otro. No se sabia si era para demostrar su afecto o una actitud altanera para cuidar su territorio.
- Entiendo. No importa. Lo que importa es que en estos momentos estamos juntos. Es suficiente para mi.
- Pero podemos regresar otro día.
- Si, me parece buena idea. Mañana regresare aquí, yo solo, y recordaré este día. Te mantendré en mis pensamientos para mantenerme tranquilo.

Al día siguiente, Malina, se levantó como cada lunes, preparándose para salir a trabajar. Cuando estaba a punto de irse, miró aquella rosa que Aviv le había dado el día anterior, y que de alguna manera incomprensible había sido copiada. Se sentía dichosa, y empezó a sentir como en su estomago se movía algo. Aquel chico había entrado a sus pensamientos y en sus sueños. “Iré otra vez, creo que puedo escaparme de mi trabajo por esta vez. Sería mi primera vez, no creo que haya problema alguno” pensó Malina.

Sus planes cambiaron y se vistió para la ocasión. Se puso unos jeans entubados, azules, una blusa púrpura, y unos converse negros. No maquillaje, y un peinado, que puede ser catalogado como normal, no era algo que resaltaba a la vista de los demás. Tampoco llevaba aretes, ni algun otro aditamento en las manos o en su muñeca.

Decidió ir a pie hasta aquel recinto. Llevaba la flor en la mano, que a pesar de que hacia calor, la flor no se marchitaba. Iba sonriendo, feliz. Subió cuidadosamente la colina, con sonrisa en rostro. Casi al llegar, pudo ver a lo lejos a su querido Aviv. Estaba sentado en la misma manta que el día anterior, tenia la misma canasta que había utilizado un día anterior. Todo en el mismo lugar. Mismas posiciones. Inclusive una misma sombra donde tenia la de ella. La miró a lo lejos y se preguntó quien podría ser. Su sonrisa se borró del rostro y subió mas aprisa. Se paró a lado de Aviv, y con una cara enojada atrajo la atención de Aviv, que no se había percatado de su presencia, cubriendo parte de aquella escena que compartía con una nueva compañera, con su sombra. Aviv volteó a verla y se alarmo al momento. Las dos chicas se miraron.

-¿Que es esto? –pregunto la chica con la que estaba.
- No se como explicarlo –dijo Aviv.
Las dos chicas no paraban de mirarse. Estaban sorprendidas de ver aquella imagen.
- ¿Me has copiado con el cristal que traías ayer?
- ¡Ahhh!...¡Mmmhhhh!...-Aviv no sabia que responder.

Era como si se vieran a un espejo, pero a la vez no se reconocían del todo, había algo diferente en la mirada. Sus imágenes que veían eran iguales, pero sin embargo había algo que las hacia diferentes. Era su mirada, ahí donde puedes ver el alma de la persona.

- ¿Te estoy hablando, Aviv? –dijo Malina.
- Si…te he copiado. Pero es que sólo te quería tener a mi lado…y tu tenías que ir a trabajar.
- Eso no es excusa.
- Lo sé, pero era tan difícil estar sin ti, que decidí hacerlo. Nunca fue mi intención herirte o causar una mala impresión.
- Pues lo has hecho, Aviv. Has traicionado mi confianza –dijo Malina fuertemente, mientras la otra se dedicaba a mirar.

Malina miró la flor que le había regalado Aviv. Miró a su alrededor y se sentía mareada, alcanzó a mirar a los pájaros, que se picoteaban el uno contra el otro. Uno sangraba ya, era cuestión de minutos para que perdiera la batalla, y eventualmente muriera.

La nueva compañera tomo el cuchillo que tenían para servir los pastelillos, y en un ataque de furia, le cortó la garganta a Aviv. Lentamente fue cayendo, y perdiendo la visión. Alcanzo a ver aquellos rostros, uno de odio, y el otro de preocupación. Y con lo ultimo de sus fuerzas, logró ver como su nueva compañera le clavaba el mismo cuchillo en el corazón a la Malina. Y lentamente todo se tiñó de sangre.